Gnosticismo Trascendental

 Análisis

Quaestio de rahnerianismo, gnosis moderna y contradicción con el realismo católico

Conviene ante todo distinguir. No todo uso de lenguaje moderno es herético, ni toda atención a la subjetividad equivale de suyo a gnosis. El error comienza cuando la subjetividad deja de ser un momento secundario del conocer y pasa a convertirse en su principio arquitectónico. Allí se produce la inversión decisiva: ya no parte el pensamiento del ser que mide al intelecto, sino del sujeto que constituye, anticipa o condiciona el horizonte dentro del cual algo puede aparecer como inteligible. 

En este punto se sitúa la teología trascendental de Karl Rahner, cuya elaboración depende de su temprana filosofía, especialmente de Spirit in the World y Hearers of the Word, y cuyo gran compendio maduro es Foundations of Christian Faith. El trasfondo filosófico de este proyecto fue preparado por Joseph Maréchal en Le point de départ de la métaphysique y en Le Thomisme devant la Philosophie critique, donde se intenta releer a Tomás a través del problema crítico inaugurado por Kant. La literatura académica reconoce expresamente que Maréchal procuró integrar el método trascendental en un marco tomista, y que Rahner hereda esa operación. ([philpapers.org][1])

Digo, pues, que Rahner puede llamarse gnóstico no en sentido histórico-material, como si reprodujera sin más a Valentín o Basílides, sino en sentido estructural y analógico. La gnosis, considerada en su nervio formal, consiste en interiorizar el acceso a lo divino, haciendo del sujeto el lugar privilegiado donde el misterio se manifiesta según una estructura previa de conocimiento o de autocomprensión. No es necesario que haya mitología dualista para que exista una forma gnóstica del pensar; basta con que el misterio revelado quede metódicamente reconducido a una iluminación interior, a un saber de profundidad, a una autotrascendencia originaria del espíritu. Cuando Rahner describe al hombre como ser de trascendencia, orientado por un Vorgriff hacia el ser en general, y cuando la revelación aparece como cumplimiento histórico de esa apertura trascendental, el punto de gravedad ya no está primero en el Logos que desciende y habla, sino en el sujeto que está siempre ya abierto al misterio. Esto es precisamente lo que hace plausible la expresión “gnosis trascendental”. No se trata de mito esotérico, sino de interiorización filosófica del acceso a Dios. ([Google Libros][2])

Articulus primus

¿Por qué Rahner es gnóstico en sentido analógico?

La razón principal es ésta: porque en su sistema el acceso a Dios no se organiza primariamente desde la objetividad irreductible del dato revelado, sino desde una antropología trascendental que intenta mostrar cómo el hombre está constituido como oyente de la Palabra antes de la recepción histórica de la Palabra misma. El sujeto no es aquí una simple potencia obediencial en sentido clásico, sino una estructura formal de apertura ilimitada al ser y al misterio. La teología deja así de comenzar exclusivamente por el Dios que se revela y pasa a preguntar primero por las condiciones universales de posibilidad del oír humano de esa revelación. Hearers of the Word expone justamente una filosofía de la religión orientada a mostrar al hombre como “oyente” posible de una revelación; Foundations of Christian Faith estructura su itinerario desde problemas epistemológicos básicos, la trascendencia del hombre y el conocimiento de Dios; y Spirit in the World ya venía ensayando una metafísica del conocimiento en la que aparecen Kant, Heidegger y la problemática del a priori. ([Google Libros][3])

Ahora bien, la gnosis siempre pretende una mediación interior originaria. No dice necesariamente: “yo rechazo la revelación”; dice más bien: “yo poseo en mí la estructura profunda por la cual la revelación puede ser comprendida como realización de lo que yo ya soy en profundidad”. Tal es el peligro rahneriano. En el cristianismo católico, el hombre es ciertamente capax Dei, pero no como fuente de la forma teológica del misterio, sino como criatura ordenada a Dios y elevada gratuitamente por la gracia. En Rahner, por el contrario, el sujeto trascendental adquiere tal centralidad metodológica que la revelación corre el riesgo de aparecer como explicitación temática de una apertura atemática previa. El misterio ya no irrumpe con la absoluta primacía del Dios vivo; aparece mediado por la estructura trascendental del sujeto. Eso, formalmente considerado, es gnóstico: una interiorización del acceso al misterio por vía de una antropología de profundidad. ([Google Libros][2])

Articulus secundus

¿Por qué esta gnosis es trascendental?

Se llama trascendental porque su problema no es ante todo qué es el ente en su realidad extramental, sino cuáles son las condiciones originarias por las cuales un sujeto finito está abierto al ser, al conocimiento de Dios y a la recepción de la palabra revelada. Maréchal formuló su proyecto precisamente como confrontación entre tomismo y filosofía crítica; estudios académicos sobre él subrayan que su empeño fue “ir más allá” de Kant utilizando, sin embargo, el método trascendental. En esa línea, Rahner hereda el método, lo radicaliza teológicamente y lo desplaza hacia una antropología fundamental. La pregunta ya no es propiamente: “¿qué dice Dios?” ni “¿qué es el ente según su acto de ser?”, sino: “¿cómo debe ser el hombre para que pueda haber revelación, experiencia de Dios y escucha de la palabra?”. ([philpapers.org][1])

Mas el tomismo clásico no procede así. Para Tomás, el ser es primero; el entendimiento es verdadero en cuanto se conforma con la cosa; Dios es conocido por vía causal, remocional y eminencial, y la teología recibe sus principios de una ciencia superior, esto es, de Dios y de los bienaventurados. Rahner cambia el orden: coloca en el umbral de la teología una analítica trascendental del sujeto. Aunque pretenda conservar términos tomistas, el gesto formal pertenece a otra familia. No es la scientia sacra (Doctrina Sagrada) la que rige la antropología, sino la antropología trascendental la que pretende abrir la inteligibilidad de la scientia sacra. Tal inversión es lo que justifica el adjetivo “trascendental”. ([Cambridge University Press & Assessment][4])

Articulus tertius

Errores ontológicos del rahnerianismo

El primer error ontológico es el debilitamiento de la primacía del esse. El tomismo no parte de la conciencia, ni del horizonte, ni del dinamismo apriórico del espíritu, sino del ente, cuyo acto de ser funda toda inteligibilidad. La metafísica clásica asciende desde los entes compuestos hasta Dios como ipsum esse subsistens. En Rahner, el ser tiende a ser pensado menos como acto fontal que mide la inteligencia, y más como horizonte anticipado por la estructura trascendental del sujeto. El lenguaje del ser permanece, pero su función cambia: de principio ontológico objetivo pasa a desempeñar el papel de horizonte de anticipación del espíritu. Ésta es justamente la crítica que Cornelio Fabro formuló en La svolta antropologica di Karl Rahner: la metafísica es instrumentalizada y reordenada desde una clave antropológica. ([Google Libros][5])

El segundo error ontológico es la reducción indirecta de la participación a autotrascendencia. En Fabro, la participación es el nervio mismo del realismo tomista: el ente creado recibe el ser y es inteligible por esa recepción. Por eso dedicó obras enteras a la participación y la causalidad, y a la noción metafísica de participación. Pero en Rahner la acentuación cae sobre la trascendencia constitutiva del sujeto. No desaparece el vocabulario del ser; se altera su centro. La criatura ya no es pensada ante todo como participante del acto de ser recibido, sino como sujeto de una apertura ilimitada al misterio. Así la ontología cede a la antropología. Y cuando la antropología ocupa el centro, la dependencia ontológica respecto del Ipsum Esse deja de regir visiblemente la estructura del sistema. ([Google Libros][6])

El tercer error ontológico es la contaminación de la metafísica por la lógica moderna de la subjetividad. Gilson, en The Unity of Philosophical Experience, leyó la modernidad como una serie de sustituciones del ser por el pensamiento, y en Thomist Realism and the Critique of Knowledge defendió precisamente que el realismo tomista no puede comenzar por una crítica del conocimiento al estilo moderno sin perder su centro. Aunque aquí no tratara a Rahner directamente, la objeción alcanza de lleno al tomismo trascendental: si se acepta como punto de arranque el problema kantiano de las condiciones de posibilidad del objeto, la metafísica deja de desplegarse desde el ser y empieza a justificarse ante el tribunal de la subjetividad. ([Google Libros][7])

Articulus quartus

Errores epistemológicos del rahnerianismo

El primer error epistemológico consiste en alterar la noción de verdad. Para el realismo católico, la verdad es formalmente adecuación del intelecto a la cosa. El conocimiento humano depende del ente y es medido por él. En el esquema trascendental, la pregunta gira más bien en torno a las condiciones del sujeto por las cuales puede haber experiencia objetiva. Aun cuando Rahner no repita sin más a Kant, la herencia metodológica es manifiesta por la mediación de Maréchal, y estudios académicos sobre Rahner subrayan precisamente la centralidad del problema fundacional y del punto de partida filosófico. Cuando el problema del conocer se articula en esos términos, la objetividad ya no resplandece inmediatamente como conformidad con lo real, sino como aquello que se da dentro del horizonte formal de la subjetividad trascendental. ([philpapers.org][1])

El segundo error epistemológico consiste en una ambigüedad acerca de lo inteligible. En Tomás, algo es inteligible porque tiene forma y acto, y porque el intelecto, por abstracción, se hace de algún modo aquello que conoce. En la línea trascendental, lo inteligible corre el peligro de significar aquello que puede comparecer dentro del horizonte de anticipación del sujeto. No es una simple diferencia verbal. Es una mutación de estructura. Por eso los críticos del tomismo trascendental insisten en que no basta conservar palabras tomistas; importa retener el orden interno de sus conceptos. Fabro juzgó precisamente que Rahner deforma el marco gnoseológico del Aquinate, mientras la literatura secundaria reconoce que existe una tensión real entre la filosofía temprana de Rahner y su teología posterior, así como un problema genuino sobre el estatuto del Vorgriff auf esse. ([Google Libros][5])

El tercer error epistemológico es el deslizamiento del realismo hacia una metafísica del conocer. El mismo subtítulo y la estructura de Hearers of the Word muestran esa orientación: se trata de una indagación filosófico-religiosa sobre la posibilidad de revelación, es decir, de una fundamentación desde el sujeto oyente. Y Spirit in the World exhibe, ya en su aparato conceptual, la huella de Kant, Heidegger y la problemática trascendental. El resultado es que el conocimiento ya no se entiende primariamente como recepción intencional del ente, sino como acto de un espíritu que se halla previamente abierto a la totalidad del ser. Aunque esto pueda presentarse como profundización, para el realismo clásico representa un traslado del fundamento. ([Google Libros][3])

Articulus quintus

Errores teológicos del rahnerianismo

El primer error teológico es la antropologización del principio formal de la teología. En la doctrina católica clásica, la teología es ciencia porque razona desde principios revelados por Dios. En Rahner, en cambio, la teología fundamental se dispone desde la autotrascendencia del hombre abierto al misterio. El libro Foundations of Christian Faith es el testimonio más claro: la exposición comienza con problemas epistemológicos, el hombre como ser trascendente y el conocimiento de Dios, antes de articular cristología y otros misterios. La estructura misma del tratado muestra que la teología está organizada desde la antropología trascendental. ([Google Libros][2])

El segundo error teológico es la dilución de la gratuidad sobrenatural. Lawrence Feingold, en The Natural Desire to See God According to St. Thomas Aquinas and His Interpreters, estudia extensamente el problema del deseo natural de ver a Dios y sus interpretaciones modernas. Su investigación es relevante aquí porque una de las constantes del debate contemporáneo es precisamente si ciertas reconstrucciones modernas, incluidas las afines a Rahner, tienden a volver estructuralmente connatural aquello que en Tomás permanece como elevación gratuita. Cuando la apertura del hombre a Dios se formula de tal manera que la autocomunicación divina parece corresponder casi necesariamente a la estructura trascendental del espíritu, la distinción entre naturaleza y gracia pierde nitidez. El peligro no es negar verbalmente la gracia, sino absorberla en la estructura del sujeto. ([Google Libros][8])

El tercer error teológico es la debilitación del carácter descendente de la revelación. En la fe católica, Dios habla, se revela, irrumpe, juzga y salva. La revelación no es mero momento de explicitación de lo que el hombre ya porta anónimamente en su profundidad trascendental. En Rahner, sin embargo, aparece una constante tentación de describir la revelación como cumplimiento temático de una estructura humana previa. Entonces el misterio se hace menos acontecimiento soberano del Logos y más autoexpresión definitiva del horizonte trascendental del hombre. Eso no destruye siempre el dogma en la letra, pero sí lo reconfigura en su inteligencia. Y un dogma reconfigurado en su principio de inteligibilidad termina tarde o temprano padeciendo alteración en su contenido vivido. ([Google Libros][3])

Articulus sextus

El giro rahneriano y la aproximación estructural a la línea protestante-moderna

Debe hablarse aquí con precisión. No sostengo que Rahner sea simplemente protestante, ni que su sistema sea reducible a Lutero o a Kant. Lo que afirmo es que, estructuralmente, su teología se aproxima a una secuencia moderna cuya genealogía incluye la crisis de la metafísica clásica, el giro cartesiano hacia la certeza del sujeto, la crítica kantiana y la tendencia, muy visible en ambientes protestantes modernos, a pensar la religión desde la autoconciencia, la experiencia o las condiciones del sujeto. Maréchal mismo estudió la filosofía moderna antes y en torno a Kant, y su proyecto fue formular una respuesta tomista dentro del terreno abierto por la crítica. Desde ese punto, Rahner ya no hereda solamente a Tomás, sino a Tomás releído desde la pregunta moderna por el sujeto. ([Google Libros][9])

Gilson había mostrado, en su lectura histórica de la experiencia filosófica occidental, que la modernidad rompe la continuidad del realismo cuando desplaza el fundamento desde el ser hacia el pensamiento. Esa crítica resulta pertinente para entender por qué el rahnerianismo aparece, a ojos tomistas, como continuación católica de una problemática nacida fuera del orden clásico. El parentesco con la línea protestante-moderna no es de simple filiación confesional, sino de estructura: prioridad del sujeto, sospecha frente a la metafísica tradicional, necesidad de refundar el discurso religioso desde la interioridad o desde la experiencia originaria. ([Google Libros][7])

En este punto, la referencia a Kierkegaard y Heidegger importa más que la de muchos neoescolásticos. Kierkegaard acentúa la interioridad, la existencia y la decisión; Heidegger reordena la pregunta por el ser desde la analítica existencial del Dasein. Rahner dialoga con este clima y con estos problemas. No basta, por tanto, decir que sigue a Tomás; hay que añadir que lo hace a través de una mediación moderna que altera el orden de prioridad. Por eso Fabro habló de “viraje antropológico”, y por eso la acusación de gnosticismo trascendental no es un insulto, sino un diagnóstico de estructura. ([Google Libros][5])

Articulus septimus

Contradicción con la filosofía y teología católica

La contradicción con Agustín y Tomás es principial. Para Agustín, Dios es la Verdad superior que ilumina la mente y la juzga; la interioridad vale porque remite a una Verdad trascendente, no porque produzca por sí misma el contenido del misterio. Para Tomás, el ser es primero; la inteligencia se adecua a la cosa; Dios es conocido como causa primera y principio del esse; la teología razona desde la revelación. El orden es descendente y objetivo: Dios, ser, verdad, participación, revelación, fe, teología. En Rahner el orden se repliega: sujeto, apertura trascendental, horizonte del ser, autocomunicación, explicitación histórica. Aunque los términos religiosos permanezcan, la arquitectura ha cambiado. ([Google Libros][3])

Réginald Garrigou-Lagrange había advertido, en La nouvelle théologie où va-t-elle?, contra los desplazamientos que terminan sustituyendo el realismo metafísico por nuevas síntesis inestables. Su crítica fue anterior a la madurez de Rahner, pero el principio vale con mayor fuerza frente al tomismo trascendental: donde la teología renuncia al primado del ser y a la inteligibilidad objetiva de la revelación, acaba sometida a los vaivenes de la filosofía moderna. No es casual que el debate posterior haya girado una y otra vez en torno al método, al punto de partida y al estatuto del saber teológico. ([Google Libros][10])

Articulus octavus

Rahner, Ratzinger y los otros nombres

Conviene evitar simplificaciones. Ratzinger no es un simple rahneriano, ni puede ser absorbido sin resto en el tomismo trascendental. Sus obras tempranas, como Introduction to Christianity, revelan un método más bíblico, patrístico y cristológico, y la literatura reciente sobre sus escritos iniciales subraya precisamente esa diferencia de estilo teológico. Principles of Catholic Theology confirma además su esfuerzo por una teología fundamental que no se reduzca al esquema de una antropología trascendental. Por eso, aunque Ratzinger comparta con Rahner la preocupación por la inteligibilidad contemporánea de la fe, no puede colocársele sin más dentro del mismo marco. Más bien ocupa una posición de diálogo, tensión y en ciertos puntos corrección. ([Google Libros][11])

Fabro, en cambio, sí constituye una crítica frontal y de alto nivel metafísico. Su impugnación no es meramente disciplinar, sino principial: denuncia la sustitución del acto de ser por la conciencia y la absorción de la metafísica en la antropología. Gilson aporta la crítica más amplia a la vía moderna de la subjetividad. Feingold es particularmente útil para el punto de la naturaleza y la gracia. Garrigou-Lagrange representa la conciencia de que la mutación metodológica acaba produciendo mutación doctrinal. Maréchal, finalmente, es indispensable porque es el mediador principal entre Kant y el intento de una relectura “tomista” en clave trascendental. Sin Maréchal, Rahner sería menos inteligible; con Maréchal, se advierte mejor por qué el problema no es accidental, sino genético. ([Google Libros][5])

Conclusion

Respondo, pues, a la cuestión propuesta.

Rahner es gnóstico en sentido analógico porque reorganiza el acceso al misterio desde una estructura interior del sujeto. Su gnosis es trascendental porque no se funda en mitologías, sino en condiciones aprióricas de apertura al ser y a la revelación. Sus errores ontológicos consisten en debilitar la primacía del esse, desplazar la participación hacia la autotrascendencia y subordinar la metafísica al horizonte del sujeto. Sus errores epistemológicos consisten en alterar la noción de verdad, ambigüar lo inteligible y sustituir el realismo del ente por una metafísica del conocer. Sus errores teológicos consisten en antropologizar el principio formal de la teología, volver equívoca la gratuidad sobrenatural y debilitar la objetividad descendente de la revelación. Todo ello explica el giro rahneriano de la teología católica hacia una configuración que, sin ser simplemente protestante, se aproxima estructuralmente a la línea moderna que va del sujeto cartesiano al trascendentalismo kantiano y a varias teologías de la experiencia. ([Google Libros][2])

Por tanto, la contradicción con la filosofía y teología católica no es de estilo ni de sensibilidad, sino de principio. El catolicismo clásico afirma: el ser precede al conocer, la verdad mide al intelecto, la gracia eleva gratuitamente a la naturaleza, la revelación desciende de Dios, y la teología es ciencia porque recibe sus principios de la Palabra divina. El rahnerianismo, aun conservando terminología cristiana y aun buscando defender la fe ante la modernidad, invierte este orden al colocar como punto de partida una antropología trascendental. Y toda vez que el orden se invierte, el Logos objetivo deja de regir plenamente la inteligencia de la fe. A esa inversión llamo, con propiedad analógica, gnosticismo trascendental. ([Google Libros][12])

Referencias 

Fabro, C. La svolta antropologica di Karl Rahner (1974). ([Google Libros][5])

Fabro, C. El viraje antropológico de Karl Rahner (1981). ([Google Libros][13])

Fabro, C. The Metaphysical Notion of Participation (2019 ed.). ([Google Libros][6])

Fabro, C. Participation and Causality (2020 ed.). ([Google Libros][14])

Feingold, L. The Natural Desire to See God According to St. Thomas Aquinas and His Interpreters.(2001). ([Google Libros][8])

Garrigou-Lagrange, R. La nouvelle théologie où va-t-elle? (1946). ([Google Libros][10])

Gilson, É. The Unity of Philosophical Experience (1966 ed.; orig. 1937). ([Google Libros][7])

Kilby, K. “Philosophy, Theology and Foundationalism in the Thought of Karl Rahner” (2002). ([Cambridge University Press & Assessment][4])

Maréchal, J. Le point de départ de la métaphysique (1922–1944). ([Google Libros][9])

Maréchal, J. Le Thomisme devant la Philosophie critique (1949). ([Google Libros][15])

Matteo, A. M. “Maréchal’s Dialogue with Kant: The Roots of Transcendental Thomism and the Search for Ultimate Reality and Meaning” (1999). ([philpapers.org][1])

Rahner, K. Spirit in the World (1968). ([Google Libros][16])

Rahner, K. Hearers of the Word.(1969). ([Google Libros][3])

Rahner, K. Foundations of Christian Faith (1978). ([Google Libros][17])

Ratzinger, J. Introduction to Christianity (1968; ed. posterior consultada en Google Books). ([Google Libros][11])

Ratzinger, J. Principles of Catholic Theology (1987). ([Google Libros][12])


[1]: https://philpapers.org/rec/MATMDW?utm_source=chatgpt.com "Anthony M. Matteo, Marechal’s Dialogue With Kant: The Roots of Transcendental Thomism and the Search for Ultimate Reality and Meaning - PhilPapers"

[2]: https://books.google.com/books/about/Foundations_of_Christian_Faith.html?id=Ye7YAAAAMAAJ&utm_source=chatgpt.com "Foundations of Christian Faith: An Introduction to the Idea of Christianity - Karl Rahner - Google Books"

[3]: https://books.google.com/books/about/Hearers_of_the_Word.html?id=FzAEzQEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "Hearers of the Word - Karl Rahner - Google Books"

[4]: https://www.cambridge.org/core/services/aop-cambridge-core/content/view/B6833DB83EC65F9D7A8177969C7F45CB/S0036930602000212a.pdf/philosophy-theology-and-foundationalism-in-the-thought-of-karl-rahner.pdf?utm_source=chatgpt.com "Philosophy, theology and foundationalism in the thought of Karl Rahner | Scottish Journal of Theology | Cambridge Core"

[5]: https://books.google.com/books/about/La_svolta_antropologica_di_Karl_Rahner.html?id=umUZAAAAMAAJ&utm_source=chatgpt.com "La svolta antropologica di Karl Rahner - Cornelio Fabro - Google Books"

[6]: https://books.google.com/books/about/The_Metaphysical_Notion_of_Participation.html?id=GV3gtAEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "The Metaphysical Notion of Participation - Cornelio Fabro - Google Books"

[7]: https://books.google.com/books/about/The_Unity_of_Philosophical_Experience.html?id=8y_TzwEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "The Unity of Philosophical Experience - Etienne Gilson - Google Books"

[8]: https://books.google.com/books/about/The_Natural_Desire_to_See_God_According.html?id=JUKDPQAACAAJ&utm_source=chatgpt.com "The Natural Desire to See God According to St. Thomas Aquinas and His ... - Lawrence Feingold - Google Books"

[9]: https://books.google.com/books/about/Le_point_de_depart_de_la_metaphysique.html?hl=en&id=c8kcAQAAIAAJ&utm_source=chatgpt.com "Le point de depart de la metaphysique - Joseph Maréchal - Google Books"

[10]: https://books.google.com/books/about/La_nouvelle_th%C3%A9ologie_o%C3%B9_va_t_elle.html?id=c0lOHAAACAAJ&utm_source=chatgpt.com "La Nouvelle Théologie où va-t-elle? - Reginald Garrigou-Lagrange - Google Books"

[11]: https://books.google.com/books/about/Introduction_To_Christianity.html?id=LJlkwvExekkC&utm_source=chatgpt.com "Introduction to Christianity - Joseph Ratzinger - Google Books"

[12]: https://books.google.com/books/about/Principles_of_Catholic_Theology.html?id=f2H9_uqW8p8C&utm_source=chatgpt.com "Principles of Catholic Theology: Building Stones for a Fundamental Theology - Pope Benedict XVI - Google Books"

[13]: https://books.google.com/books/about/El_viraje_antropol%C3%B3gico_de_Karl_Rahner.html?id=vRm6cQAACAAJ&utm_source=chatgpt.com "El viraje antropológico de Karl Rahner - Cornelio Fabro - Google Books"

[14]: https://books.google.com/books/about/Participation_and_Causality.html?id=jxezswEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "Participation and Causality - Cornelio Fabro - Google Books"

[15]: https://books.google.com/books/about/Le_Thomisme_devant_la_Philosophie_critiq.html?id=791r0AEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "“Le” Thomisme devant la Philosophie critique - Google Books"

[16]: https://books.google.com/books/about/Spirit_in_the_World.html?id=Yb1pzwEACAAJ&utm_source=chatgpt.com "Spirit in the World - Karl Rahner - Google Books"

[17]: https://books.google.com/books/about/Foundations_of_Christian_Faith.html?id=Svw_AAAACAAJ&utm_source=chatgpt.com "Foundations of Christian Faith - Karl Rahner - Google Books"


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