La Sanidad en Ecuador. ¿Un sueño imposible?

 Durante el gobierno de Rafael Correa (2007-2017), se implementó el Sistema Nacional de Salud Universal y Gratuito, que amplió el acceso a servicios de salud gratuitos y mejoró la infraestructura y equipamiento en hospitales y centros de salud. A pesar de estos avances, algunos críticos argumentan que el sistema de salud durante el gobierno de Correa sufrió de corrupción y falta de transparencia, lo que impidió una atención adecuada y oportuna para todos los ciudadanos.

En cuanto al gobierno de Guillermo Lasso (2021-actualidad), ha prometido mejorar el sistema de salud mediante la inversión en infraestructura y equipamiento, la reducción de la burocracia y la implementación de programas de prevención y promoción de la salud. Sin embargo, algunos sectores de la sociedad ecuatoriana han expresado preocupación por el impacto de las políticas de austeridad del gobierno en el acceso a servicios de salud, especialmente para los sectores más vulnerables de la población.

Es cierto que durante el gobierno de Rafael Correa se produjeron denuncias de corrupción en el sistema de salud, lo que probablemente contribuyó a la falta de transparencia y a la escasez temporal de medicamentos e insumos. Sin embargo, también es importante reconocer los logros y mejoras que se lograron en el acceso a servicios de salud gratuitos y en la infraestructura y equipamiento en hospitales y centros de salud durante ese periodo.

Es importante reconocer que el sistema de salud en Ecuador es un problema complejo que abarca múltiples áreas y aspectos, y que no puede ser resuelto de la noche a la mañana. También es importante señalar que cada gobierno tiene su propia visión y enfoque en cuanto a cómo manejar y mejorar el sistema de salud del país.

Es cierto que, durante el mandato de Guillermo Lasso, se han planteado medidas para combatir la corrupción y mejorar la transparencia en la adquisición de medicamentos e insumos médicos en el sistema de salud. Sin embargo, también es importante reconocer que la corrupción sigue siendo un problema en el sistema de salud, y que todavía hay desafíos importantes en cuanto al acceso y calidad de la atención médica en el país.

En cuanto a la idea de que no ha cambiado nada desde el gobierno de Rafael Correa hasta el de Guillermo Lasso, es importante señalar que cada gobierno tiene su propio enfoque y políticas en cuanto al manejo del sistema de salud. Es importante que se realice una evaluación objetiva y completa de los cambios y mejoras en el sistema de salud en cada gobierno para poder identificar las áreas en las que se han logrado avances y las que aún requieren más atención y esfuerzo.

El problema del sistema de salud en el país tiene raíces profundas y no puede ser resuelto de la noche a la mañana. Es cierto que durante los últimos 16 años ha habido mejoras significativas en el acceso a la atención médica y en la infraestructura y equipamiento de los centros de salud y hospitales en el país.

Sin embargo, también es importante reconocer que el sistema administrativo de salud pública en general tiene deficiencias que deben ser abordadas para lograr mejoras sostenibles y significativas en el sistema de salud del país. La falta de alzas salariales para los profesionales de la salud y la falta de remuneración por horas extras es un problema que ha persistido durante muchos años y que afecta negativamente la calidad de la atención médica y la motivación de los trabajadores de la salud.

Es importante que los líderes y responsables del sistema de salud trabajen en conjunto con los profesionales de la salud para identificar las deficiencias y limitaciones del sistema actual y proponer soluciones realistas y sostenibles. La modernización y actualización del sistema de planificación y adquisición de medicamentos e insumos es una necesidad importante para garantizar la disponibilidad y la calidad de los mismos.

La baja moral que ha afectado a muchos trabajadores de la salud debido a los actos de corrupción que se han reportado en la prensa y que involucran a funcionarios de la administración anterior y actual. La corrupción no solo daña la imagen del sistema de salud, sino que también afecta la moral y la motivación de los trabajadores de la salud que se esfuerzan por brindar atención médica de calidad a la población.

Es alarmante que muchos de los mismos funcionarios que han estado involucrados en los actos de corrupción, todavía permanezcan en sus puestos y trabajando en la administración central del sistema de salud. Esto es un problema que debe ser abordado de manera urgente, ya que la falta de rendición de cuentas y la impunidad solo perpetúan la cultura de corrupción y debilitan aún más la confianza en el sistema de salud.

Es importante que los líderes y responsables del sistema de salud tomen medidas concretas y efectivas para erradicar la corrupción y fomentar una cultura de transparencia, ética y responsabilidad. Se deben establecer mecanismos efectivos para monitorear y reportar irregularidades, y se deben implementar sanciones severas para aquellos que violen las leyes y normas de ética. También se deben tomar medidas para capacitar y motivar a los trabajadores de la salud y fomentar su participación activa en la lucha contra la corrupción.

La corrupción es un problema grave que ha afectado al sistema de salud en Ecuador, y ha afectado la moral y motivación de los trabajadores de la salud. Es crucial que se tomen medidas efectivas para erradicar la corrupción, establecer una cultura de transparencia y responsabilidad, y restaurar la confianza en el sistema de salud.

Es necesario una planificación adecuada en la adquisición de insumos y medicamentos en el sistema de salud. La planificación debe ser basada en las necesidades reales de los pacientes y no solamente en las cantidades adquiridas en años anteriores. Además, es importante que las demandas insatisfechas sean tomadas en cuenta para determinar la cantidad de insumos y medicamentos necesarios y así poder mejorar la atención en salud.

En cuanto a los contratos, es fundamental que se manejen de manera transparente y que el personal responsable de las compras públicas reciba asesoramiento técnico por parte del personal sanitario. Es necesario que los procesos de compra sean rigurosos y estén sujetos a una supervisión constante para evitar cualquier irregularidad.

También es crucial que el personal administrativo responsable de las compras, entregas y despachos de insumos y medicinas asuma la responsabilidad de la adquisición y distribución de los mismos. Es importante que se les capacite adecuadamente y se les brinde los recursos necesarios para garantizar la entrega oportuna y eficiente de los insumos y medicamentos a las unidades de salud.

Es vital que se establezcan procesos de planificación y adquisición de insumos y medicamentos basados en las necesidades reales de los pacientes y que sean gestionados de manera transparente y efectiva por el personal administrativo responsable. De esta forma, se podrá mejorar la atención en salud y fortalecer la confianza en el sistema de salud en Ecuador. Es importante reconocer que el sistema de salud en Ecuador es un problema complejo que requiere de un enfoque multidimensional y una colaboración continua entre el gobierno, los profesionales de la salud y la sociedad en general para lograr mejoras significativas en el acceso y calidad de la atención médica para todos los ciudadanos.

Como trabajadores del sector salud, no solo esperamos una pronta equipación de las unidades de salud en todos sus niveles, sino que también consideramos que después de 16 años, es hora de reconsiderar las Remuneraciones Mensuales Unificadas (RMU) congeladas. La inflación ha mermado nuestra capacidad económica, por lo que solicitamos un aumento salarial y el reajuste de la escala laboral de acuerdo al tiempo de experiencia profesional. Es importante tomar en cuenta la dedicación y compromiso que tenemos como trabajadores de la salud para brindar una atención de calidad a nuestros pacientes, por lo que un ajuste en nuestras remuneraciones sería justo y necesario para mantener una motivación adecuada y un mejor desempeño laboral.


Este incremento salarial no solo mejorará nuestra calidad de vida y nuestra moral laboral, sino que también nos permitirá acceder a cursos de formación continua. Es importante destacar que estos cursos muchas veces tienen precios elevados, los cuales deberían ser regulados por el Consejo de Educación Superior (CES) para que sean más accesibles para los trabajadores del sector salud. Actualmente, el salario mensual de un médico es de 1670 dólares, lo que resulta insuficiente para cubrir gastos básicos como alquiler, electricidad, agua potable, medicinas, educación y/o seguro voluntario para familiares a su cuidado. Esta situación hace que la atención sanitaria en la vía privada sea costosa y poco accesible para la mayoría de los trabajadores del sector salud y sus familias. Un aumento salarial adecuado permitiría a los trabajadores del sector salud tener un nivel de vida más digno y mejorar su acceso a la formación continua, lo que a su vez contribuiría a una mejora en la calidad de la atención sanitaria que brindamos a nuestros pacientes.


Además de mejorar la situación salarial, es fundamental mejorar también las condiciones laborales y de formación de los profesionales de la salud. En este sentido, se deben reformar los sistemas de formación profesional para evitar la sobreexplotación de los internos y posgradistas, quienes muchas veces realizan tareas no académicas durante largas jornadas laborales. Para ello, se requiere una ley de postgrado que garantice el acceso universal a oportunidades y becas de formación, sin limitaciones y con base en los nombramientos y contratos vigentes. De esta manera, se podrá formar a especialistas que ya trabajan en sus respectivas instituciones, en las especialidades que desean, y así mejorar la calidad del servicio de salud que se brinda a la población.

Una propuesta concreta para mejorar el sistema de formación profesional en salud podría ser la creación de un sistema de rotación y becas para los profesionales de la salud. Este sistema permitiría a los médicos, enfermeros y otros profesionales rotar por diferentes áreas de la salud para obtener experiencia y conocimientos en diferentes campos.

Además, se podrían establecer programas de becas y de apoyo financiero para aquellos profesionales de la salud que deseen realizar estudios de posgrado, maestrías o doctorados en áreas específicas de la medicina. Estas becas y apoyos financieros podrían ser financiados por el estado o por organizaciones privadas, pero deberían estar disponibles para todos los profesionales de la salud, sin importar su origen, género o ubicación.

La implementación de estas medidas ayudaría a mejorar la calidad de la formación de los profesionales de la salud, al tiempo que se brindaría una oportunidad para que puedan especializarse en campos específicos de la medicina y la salud pública, lo cual a su vez mejoraría la calidad de la atención médica que se brinda a los pacientes.

El sistema alemán de formación de especialistas se basa en un enfoque dual de formación práctica y teórica, en el que los estudiantes trabajan y estudian al mismo tiempo. El programa de formación es supervisado y financiado conjuntamente por el gobierno y las empresas, y se enfoca en la adquisición de habilidades prácticas y conocimientos especializados relevantes para el trabajo en cuestión.

La formación dual alemana tiene una duración de tres años y se divide en dos partes: la primera es la parte teórica, que se imparte en una escuela de formación profesional, y la segunda es la parte práctica, que se realiza en una empresa. Durante la parte teórica, los estudiantes aprenden los fundamentos teóricos de su especialidad, mientras que durante la parte práctica, adquieren experiencia en el lugar de trabajo.

Una vez finalizada la formación, los estudiantes deben presentar un examen para obtener una certificación reconocida a nivel nacional en su especialidad. Esta certificación les permite trabajar como especialistas en su campo.

Adaptando este modelo al contexto ecuatoriano, se podría establecer un programa de formación de especialistas con una duración y estructura similares, en el que los estudiantes puedan trabajar y estudiar al mismo tiempo en instituciones de salud. El programa podría estar financiado conjuntamente por el gobierno y las instituciones de salud, y tendría como objetivo formar especialistas altamente calificados y prácticamente capacitados para satisfacer las necesidades de salud de la población.

Podríamos mejorar la redacción así: Se podría financiar la formación especializada con los recursos que actualmente están destinados a los salarios de los funcionarios contratados y con nombramiento. La certificación de la especialidad médica sería otorgada por el Ministerio de Salud Pública y la Federación Médica del Ecuador, sin necesidad de afiliación a esta última. De esta manera, se facilitaría el acceso a la formación especializada, sin que los futuros especialistas tengan que renunciar a sus empleos actuales para poder pagar postgrados comerciales, lo cual también contribuiría a reducir la brecha de personal en el sistema de salud.

La propuesta plantea un sistema similar al utilizado en Alemania para la formación de especialistas médicos. En este sistema, los hospitales forman a los especialistas según las necesidades nacionales y regionales, sin que los médicos deban pagar por su formación especializada en una universidad. De esta manera, se busca que la formación especializada sea accesible para todos los interesados, sin que afecte su economía. Además, el reconocimiento de la especialidad médica vendría dado por el Ministerio de Salud Pública y la Federación Médica del Ecuador, una vez se cumpla con todas las actividades del programa. Esto permitiría que los futuros especialistas no se vean obligados a renunciar a sus nombramientos o empleos para ingresar a postgrados comerciales de universidades, donde muchas veces son tratados como parche a la brecha de personal, sin que se solucione el problema de fondo.

Una de las ventajas del sistema alemán es que permite una formación especializada de calidad, enfocada en las necesidades reales del país y sin costos directos para el especialista en formación. Además, al estar basado en la formación en el lugar de trabajo, los especialistas están mejor preparados para enfrentar situaciones reales y adaptarse a las demandas del sistema de salud.

Otro ejemplo de países donde el Ministerio de Sanidad lidera la especialización y formación pagadas es España, donde existe un sistema de formación de especialistas acreditado por el Ministerio de Sanidad y gestionado por las Comunidades Autónomas. El sistema español está basado en la formación en hospitales y centros de salud, con una duración de 4 a 6 años, según la especialidad. Durante la formación, los especialistas reciben una remuneración económica y tienen acceso a actividades formativas y de investigación. Esto permite que la formación de especialistas esté estandarizada y coordinada a nivel nacional, asegurando la calidad y homogeneidad de la formación.

En efecto, otro aspecto a considerar es la remuneración para los especialistas en formación en comparación con los costos de los cursos universitarios de maestría y doctorado a los que se puede acceder. En algunos países europeos, los especialistas en formación reciben un salario o beca que les permite cubrir sus gastos personales durante el período de formación, lo cual es una gran ventaja en comparación con la situación en Ecuador. Además, estos programas de formación son reconocidos a nivel internacional y pueden abrir oportunidades de trabajo en otros países. Algunos ejemplos de países en donde el Ministerio de Sanidad lidera la especialización y formación pagadas sin desmedro para el especialista en formación son España, Francia y Reino Unido.

La formación de especialistas por universidad puede resultar costosa y limitada en cuanto a las plazas disponibles para acceder a ellas. Además, los programas de formación pueden ser demandantes y agotadores para los estudiantes. A diferencia de los sistemas en los países europeos mencionados anteriormente, el enfoque en la universidad no está directamente vinculado con las necesidades nacionales y regionales de especialización médica y, por lo tanto, puede resultar en la falta de personal capacitado en áreas específicas. En cambio, el sistema de formación en hospitales liderado por el ministerio de sanidad puede ofrecer una formación más práctica y relevante a las necesidades del país. Además, la remuneración en países europeos para los programas de formación de especialistas puede ser más atractiva que la que se ofrece para los programas universitarios de maestría y doctorado en Ecuador.

En España, el costo de una maestría puede oscilar entre los 3,000 y los 7,000 euros por año académico, dependiendo de la universidad y del programa en cuestión. Por otro lado, en Alemania, el costo de una maestría es significativamente más bajo, llegando incluso a ser gratuita en algunas universidades públicas.

En cuanto a los sueldos de médicos en España y Alemania, según datos de los últimos años, en España un médico residente puede ganar alrededor de 1,200 euros al mes, mientras que en Alemania un médico residente puede ganar alrededor de 4,500 euros al mes.

Esto significa que, en comparación con el costo de una maestría, en Alemania el sueldo de un médico residente es suficiente para cubrir los gastos de vida y posiblemente ahorrar, mientras que en España el sueldo no sería suficiente para cubrir los gastos de vida y pagar por una maestría sin tener que tomar un préstamo o buscar una fuente de financiamiento adicional.

En efecto, en Ecuador los costos de estudios de postgrado, incluyendo las maestrías clínicas y del área de salud, pueden oscilar entre 10.000 y 16.000 dólares en universidades privadas. En las universidades públicas, aunque el costo es menor (aproximadamente entre 8000 y 10000 USD por concepto de especialidad), las plazas son más limitadas. En comparación, en España y Alemania, el costo de las maestrías y especializaciones en el área de salud puede ser menor o incluso gratuito para los estudiantes, dependiendo de la institución y del tipo de formación que se busque.

A continuación te presento algunos ejemplos de costos de maestrías relacionadas con Infectious Diseases en diferentes países europeos en 2019:

- Reino Unido: El costo de la maestría en Infectious Diseases en la London School of Hygiene and Tropical Medicine fue de £14,100 para estudiantes del Reino Unido y de la UE, y de £28,800 para estudiantes internacionales.

- Francia: La maestría en Infectious Diseases and International Health en la Université Paris-Saclay tuvo un costo de €243 para estudiantes de la UE y de €3,770 para estudiantes internacionales.

- Alemania: En la Charité - Universitätsmedizin Berlin, la maestría en Infectious Diseases and Immunology tuvo un costo de €12,000 para estudiantes de la UE y de fuera de la UE.

- España: En la Universidad de Barcelona, la maestría en Infectious Diseases and One Health tuvo un costo de €3,900 para estudiantes de la UE y de €8,000 para estudiantes internacionales.

Es importante tener en cuenta que los costos de las maestrías pueden variar de un año a otro y que existen diferentes opciones de financiamiento y becas para estudiantes internacionales en algunos países.

El costo de £6,370 de la Maestría en línea en Salud Global y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Edimburgo a 2019 equivale a aproximadamente 8,800 USD.

La opción de formación a distancia puede resultar más económica en comparación con la formación tradicional presencial. Además, permite una mayor flexibilidad en los horarios de estudio y la posibilidad de acceder a programas de universidades de renombre en el extranjero. Esto es especialmente relevante para países como Ecuador, donde la oferta de programas de especialización puede ser limitada y costosa. La Universidad de Edimburgo, por poner otro ejemplo adicional, es una institución de gran prestigio a nivel internacional, por lo que contar con la posibilidad de obtener un máster en global health and infectious diseases a través de sus programas en línea, puede ser una oportunidad valiosa para muchos profesionales de la salud en Ecuador.

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